martes, 26 de julio de 2016

El cambio de país depende de nosotros


                                      

A veces pienso que nuestro país adolece de no solo de apoyo sino de conciencia y solidaridad activa de sus nacionales. De reconocer que la causa de la crisis que hoy padecemos obedece a la estructura mental que ha caracterizado tanto a dirigentes como a ciudadanos toda una historia.
No es normal, el comportamiento que están asumiendo frente a la grave crisis nacional: dirigentes, funcionarios públicos, organizaciones partidistas. Diese la impresión de verdad que nadie está pensando con objetividad en la nación y los efectos letales de la crisis humanitaria en desarrollo. Tampoco pareciera racional, el comportamiento del régimen de turno, aferrado al poder cuando no está capacitado para ejercerlo y controlarlo.  A esta realidad se adiciona unos grupos sociales inoculados  de rencores ideológicos, preparados para ver a propietarios y a los que piensan diferentes enemigos naturales, responsabilizándolos de sus desigualdades sociales. A los cuales hay que despreciar y destruir para poder subsistir; pues, de lo contrario, no podría existir revolución, garante de la suma de felicidad social prometida.
Ante este desorden republicano, la ciudadanía le toca asumir y promover una cruzada cívica, moral y ética profunda e intensa para trabajar y suprimir esos odios y contradicciones.
La gobernabilidad cada vez más precaria y confusa. ¿Qué hacer? ¿Nos quedamos esperando que otros vengan a resolver nuestros problemas?  O damos un paso adelante inteligente como sociedad para construir consensos, respetando los disensos, en la búsqueda de un pacto social amplio y plural que  permita la superación de las dificultades y las diferencias que nos separan como pueblo e impide avanzar en sana paz.  
El cambio de gobierno, un paso necesario. Y  está en marcha, a través del  revocatorio. Una decisión constitucional tomada por el soberano. Qué se debe respetar y ejecutar este año.
Sin embargo, el cambio no es simplemente electoral. Es más complejo de lo que uno se imagina. La simple aprobación de nuevas leyes por la Asamblea Nacional no es suficiente; si se trata de modificación de normas para  modificar conductas de los venezolanos. No puede haber cambios sin hombres cambiados. No puede haber transformación sin hombres transformados. Menos legislar para resolver problemas de gobernabilidad, de gerencia política, de gestión pública.
El cambio va más allá de lo electoral y lo legislativo. Es cierto y hay que encararlo, tenemos problemas crónicos de alimentación y de salud que no pueden esperar más tiempo para que el oficialismo y la oposición concierten por los mejores intereses de la población. Hay otros como los de la normalización institucional, de la planificación del progreso y desarrollo nacional, estadal y municipal a largo plazo, garantizando la profesionalización y la continuidad administrativa, de la separación de los intereses partidistas e ideológicos de los del estado; son materias iguales de suma importancia pero por su naturaleza necesitan de mayor discusión y acuerdos. Empero, todas esas convenciones serán en vano si los ciudadanos no hacemos primero el cambio mental, el cambio de una cultura que hasta ahora ha sido reactiva y esquiva a la transformación de la riqueza natural en progreso y bienestar social. Calidad de vida integral. Los tiempos de hoy nos obligan desde abajo hacia arriba a una toma de conciencia colectiva sobre el “deber ser de la educación”, “el deber ser moral”, el “deber ser constitucional” el “deber ser estatal”, el “deber ser gobierno”, el “deber ser político”, el “deber ser ciudadano”.
La vida social se integra  por estructuras sociales que se ordena en sistemas de relaciones humanas: estructuras sociales materiales y estructuras sociales mentales. El Estado político no es absoluto en sí. Su misión principal es constituirse en el centro y el motor del progreso y desarrollo de las comunidades y de las instituciones humanas que abarca. La historia de otros países nos muestra que solo las acciones humanas inspiradas en principios éticos permiten las transformaciones en lo político, lo económico y lo social. Ha llegado el momento de hacerlo. Cambiemos.

Presidente del Ifedec Capítulo Bolívar
@renenunez51                      
Los domingos, 8 a 9 am, en Onda Global por Onda 97.3 FM

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