miércoles, 11 de octubre de 2017

A votar por una gobernabilidad decente y eficiente

     

El voto, un derecho constitucional y democrático. Una decisión demasiada influyente y determinante. Pues se trata de elegir las autoridades en democracia, las responsables de gobernar el presente y futuro de los ciudadanos. Ejercerlo asertivamente es el reto. Aunque no siempre en sociedades con atraso en desarrollo, como la nuestra, se logra. Y no se logra porque ha privado la cultura de votar por “el menos malo” o porque hacemos de la votación una apuesta al “azar”. Cuando lo responsable es hacerlo por “el mejor de los mejores”.    

En  democracia, la legitimación de los comicios la determina las mayorías. En unos países, por mayoría simple, en otros, por mayoría absoluta o calificada (50+1). En este caso de no cumplirse esta condición, se va a una segunda vuelta con los dos candidatos más votado. El que saque más votos logra la victoria.

Otra realidad política, no siempre las mayorías han tenido la razón eligiendo sus regímenes de turno. El ex presidente Caldera en una oportunidad afirmó “el pueblo nunca se equivoca”; afirmación que nunca he compartido ya que en Venezuela se ha equivocado más de una vez apoyando candidatos que no cumplieron con lo prometido.

“Rectificar es de sabio” reza un dicho populoso. Este 15 de octubre a los electores de los 23 estados de Venezuela, se les presenta otra ocasión crucial para ponerse de acuerdo en la designación de su nuevo gobernador en el Estado.

Una buena escogencia, será un paso primordial para facilitar y asegurar, en lo posible, una mejor gobernabilidad con la participación y compromiso de todos los actores políticos: gobierno, partidos políticos, organizaciones y la sociedad en su conjunto. Se trata del progreso y desarrollo humano integral que ha de interesar a todos por igual. Privilegiando el diálogo, la tolerancia y la pluralidad, para atender las tareas pendientes y superar los retos planteados.

Todas las encuestas muestran un alto grado de insatisfacción a todo nivel con los resultados de los que gobiernan las regiones; salvo algunas excepciones. Y con sobradas razones, porque simplemente las políticas públicas estadales no han logrado satisfacer las necesidades, los valores y las aspiraciones  de sus  poblaciones; a las cuales se deben.

Comparto con IFEDEC la conveniencia de exigir a los nuevos equipos de gobierno regionales, entre otras tareas, convertirse en promotores activos para asumir “la reconquista del proceso descentralizador, bajo la premisa de: traslado de Competencias y Recursos, del Poder Nacional al Poder Estadal,  sin lo cual, la elección de estos funcionarios solo los convertirían en “pagadores de nómina” sin ninguna posibilidad de realizar obra importante alguna”. Menos resolver problemas estructurales de convivencia social como la inflación, el desabastecimiento, la precariedad de los servicios públicos, la inseguridad de bienes y personas producto de la delincuencia y criminalidad.

@renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com (edición 1418).
Los Miércoles de 7 a 8 pm, pueden oírnos y vernos en “3 Visiones, 1 Objetivo País”  por News105.3fm (www.news1053fm.com

martes, 26 de septiembre de 2017

Dios los agarre confesados…

    

 Niñez, adultez y madurez. Tres etapas de vida biológica diferentes por donde ineludiblemente pasan los seres humanos en el ciclo terrenal.

La infancia se caracteriza por la inocencia, la juventud por la rebeldía y exigencia de cambios, la vejez por la paciencia y madurez. Un recorrido exigente lleno de obstáculos. Unos lo hacen por el camino del bien; otros por el camino del mal.

El éxito o el fracaso, la victoria o la derrota, la crisis o conflicto forman parte de la naturaleza humana. El reto de todo SER que se valore piadoso, es la de llegar a la vejez con un balance de logros más positivos que negativos en lo espiritual y material.

La evolución social de la humanidad, nos ha demostrado y lo sigue haciendo, que más allá de la condición de pobreza de donde muchos venimos, el desafío de la vida cristiana es la de crecer y morir rodeado de riqueza espiritual. Entendiendo por ésta, la plenitud del goce de haber vivido en paz con la conciencia, nuestro SER interior; además la alegría de haber dejado un legado de amor, caridad y fidelidad, bajo la guía del Dios Todopoderoso, el iluminador del vía crucis de nuestras vidas con humanidad y  misericordia.

 La sabiduría espiritual es una fortaleza generosa que te protege del daño, al saber que puedes superarlo. Te da un nivel de comprensión de la existencia completamente diferente. Lo bueno o malo, no es más que un estado de inconsciencia, personas muy separadas o cercanas a Dios.

La abundancia no es exclusiva de nadie, está disponible para todo el que la desee encontrar, utilizando el momento que lo quiera hacer. La clave es conquistarla con equilibrio y alimentando la mente, el cuerpo y el alma de fe, amor y bondad. Un estado de vida con menos preocupaciones y con más tiempo para cultivar la felicidad, que puede llevarte de manera sencilla y sana a las cosas materiales.

Hay que estar muy claro en esto, no se puede buscar la riqueza espiritual con el interés de conseguir  las cosas materiales porque puede tardar más,  aunque encontrar la riqueza espiritual nos conduce también a la riqueza material eso es más que seguro y probado.

El dilema que se plantea es cómo alcanzar esa prosperidad, ¿Cuál primero? ¿la material o la espiritual? ¿O combinando las dos búsquedas de manera organizada, disciplinada y con certeza  a ver cuál llega a nuestra vida antes?
Negar que la riqueza material no dé felicidad seria desconocer  la realidad humana. El dinero no es malo ni bueno, simplemente es un medio para conseguir cosas materiales Lo que ha pasado es que personas con dinero han hecho cosas malas y aviesas; muchas religiones, en especial, la católica, atribuyen la maldad a la inconsciencia de los humanos, alejados de ese Dios en ellos en su SER.  

Esta reflexión la traigo a colación, para de alguna manera desnudar propósitos e intenciones de quienes en nuestro país viven sembrando  codicia, aversiones, divisiones y odios entre venezolanos para el dominio e imposición de ideas ignominiosas y arbitrarias. Sus prédicas, amenazas y ejecutorias han logrado en la población una confusión de espíritus y de valores provocando la desunión y enemistades en las familias.  Incluyendo las iglesias. Vemos como curas católicos y pastores evangélicos, en el adiestramiento del autoritarismo, han asumido posturas contradictorias invocando la palabra de Dios.  

El Papa Francisco decía en febrero pasado en una homilía dominical “Sí eres un cristiano que lleva una doble vida o te dedicas a explotar a otras personas o tienes un negocio “sucio” no deberías identificarte como “creyente”. “Tantos católicos son así. “Cuántas veces hemos oído, todos nosotros, en el barrio y en otras partes, ‘pero, para ser católico como aquel, es mejor ser ateo”

@renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com (edición 1417).
Los Miércoles de 7 a 8 pm, pueden oírnos y vernos en “3 Visiones, 1 Objetivo País”  por News105.3fm (www.news1053fm.com

viernes, 22 de septiembre de 2017

Primarias, abstención y realidad política

     

La política no es un problema de pesimismo o de optimismo sino de realidad. Los resultados estadísticos son insumos básicos que el mundo moderno toma en cuenta para el aseguramiento de decisiones certeras. El diagnostico (FODA), una herramienta necesaria para el reconocimiento de debilidades y fortalezas en lo interno, y para la protección y defensa de las amenazas y  el aprovechamiento de las oportunidades en lo externo. La gerencia privada lo aplica con normalidad en la gestión, más no la gerencia política y pública de la Venezuela de hoy.

Las últimas encuestas reflejan una situación de percepción-país  preocupante y contradictoria. Qué amerita un estudio político serio y responsable tanto del gobierno como de la oposición.
El 80% de la población exige un cambio de gobierno pero, a la vez, un 15%, manifiesta no tener confianza en las instituciones, las autoridades, los partidos y los dirigentes. Aprehensión que pone en riesgo la credibilidad de la democracia y gobernabilidad.

La abstención en las primarias de la MUD donde votaron menos de 1 millón de  personas, reconfirma el desánimo y la desconfianza reinante entre los ciudadanos. Inexplicable, si lo comparamos con la asistencia de 7 millones y medio de personas a la consulta del 16 de julio. En menos de dos meses ocurrió una pérdida de  6 millones y medio de participantes opositores. Podríamos inferir que la masa opositora ha querido enviar a la MUD un contundente “Mensaje a García” ¿Revisión de sus estrategias fallidas?

La MUD no fue capaz de obligar a los precandidatos mantener un lenguaje y vocabulario de altura y de respeto recíproco durante la campaña de las primarias; partiendo de que los perdedores al final debían reconocer a los ganadores como garantía política de compromiso unitario y estratégico de caras a las elecciones regionales. En algunos estados, los comandos expresaron públicamente dudas de la transparencia de los comicios. Incluso hablaron de fraude. Un ejemplo, casos de Aragua y Amazonas.

Entretanto, el CNE ha convocado las elecciones de gobernadores para el 15 de octubre ¿Qué hará la MUD? ¿Revisará y replanteará su estrategia electoral? ¿Esta vez sí confiará en el árbitro electoral? Son temas, entre otros, para analizar y debatir sin dilación con madurez, patriotismo e inteligencia en procura de la recuperación de la confianza del elector.

Lo cierto es que se está ante una crisis-país de tal magnitud y complejidad que  obliga a la Mesa de Unidad Democrática, dejar de lado celos y egoísmos internos, en favor de la construcción de una fuerza unitaria nacional poderosa y plural, más allá de los partidos.

El voto en democracia es y será siempre el instrumento más poderoso y efectivo que tienen en sus manos los pueblos para cambiar gobiernos maulas y viciados pero también para la rectificación oportuna y selección de los mejores dirigentes y candidatos; previa evaluación de su capacidad, experiencia,  valores,  comportamiento familiar y ciudadano.

Sin un ejercicio de moralidad y ética política ejemplar no es posible el bien común y la justicia social. La calidad de la gestión pública depende de la calidad de gobierno. La calidad de gobierno depende de la calidad del voto. La calidad del voto depende de la calidad de ciudadanía.
@renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com (edición 1416).

Los Miércoles de 7 a 8 pm, pueden oírnos y vernos en “3 Visiones, 1 Objetivo País”  por News105.3fm (www.news1053fm.com)

lunes, 11 de septiembre de 2017

Sin Mercado y Democracia, no hay desarrollo

    

La democracia es el encuentro de lo político y lo humano. Sólo el equilibrio puede garantizar su sobrevivencia  e impulsar la creación de condiciones favorables para encarar el progreso y desarrollo humano-social integral de los pueblos.

Ahora bien, ello requiere de una sociedad consciente, educada, capacitada, altamente civilizada para entender y asumir lo público y lo privado como una alianza cooperativa y voluntaria para resolver los problemas con modernidad, libertad, respeto y reconocimiento recíproco de los derechos naturales y jurídicos de la población.

La economía de mercado, ha sido por lo general muy vilipendiada  por los defensores de las economías cerradas; los cuales, cuando alcanzan el poder, por sus fracasos, terminan aceptando sus bondades (Ej. China e India).

Los conflictos que existen en toda actividad económica por el problema de la escasez, suelen  ser resueltos pacíficamente en los mercados, sin la necesidad de que los gobiernos las intervengan y controlen. Ningún estado por más poderoso que sea, es autosuficiente para satisfacer la demanda de bienes y servicios domésticos; es allí cuando la economía de mercado libre juega un rol protagonico de productividad en el proceso económico-país para calmar y atenuar las tensiones sociales.

La democracia es el sistema político más idóneo donde convergen los disimiles intereses de las comunidades en el compromiso inexorable de alcanzar acuerdos de bien común individual y colectivo. Las experiencias democráticas en el mundo así lo confirman.

La economía de mercados abiertos,  funcionan por costumbres y leyes. Así como la política de la democracia requiere de libertad para funcionar, el mercado igual lo necesita. Libertad y propiedad son requisitos fundamentales para que estas economías operen eficientemente.

Resumiendo, el sistema garante de libertades nos ha demostrado que hay mayores posibilidades de paz social y duradera cuando la democracia y el mercado son respetados por gobernantes y gobernados.

El Estado moderno, por su parte, ha estado dedicado a la construcción de la infraestructura necesaria y a la prestación de servicios públicos de manera eficiente y transparente. Además de la vigilancia permanente de las variables macro económicas para garantizar su equilibrio y estabilidad (producción, consumo, empleos, inflación, ect.).  

La Venezuela de hoy está cerrada a dejar atrás los paradigmas económicos intervencionistas y controladores del mercado. Los resultados macro y micro económicos de estos últimos años evidencian los desaciertos, las distorsiones y los desequilibrios que nos empobrecen aceleradamente como ciudadanos.

No vamos a superar los problemas y las amenazas de existencia, sino terminamos de entender como venezolanos que más allá de las pretensiones electorales, continuamos  en mora con el acuerdo nacional de un plan de desarrollo viable, sustentable e incluyente a largo plazo, que parta del reconocimiento del mercado y de la democracia como herramientas claves para asegurar una mayor y mejor calidad de vida integral a todos, sin excepción. 

@renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com (edición 1415).
Los Miércoles de 7 a 8 pm, pueden oírnos y vernos en “3 Visiones, 1 Objetivo País”  por News105.3fm (www.news1053fm.com)

martes, 5 de septiembre de 2017

“Ser un país pobre no es bueno”

  

Nuestra democracia política está llena de avatares y debilidades que se originan tanto en el interior de la sociedad como en el Estado mismo. La desconfianza hacia la política, a las instituciones y a la dirigencia; sin duda, afecta la democracia, el progreso y desarrollo humano integral.

La gobernabilidad se percibe poco entre los ciudadanos por la crisis fiscal, la no separación de poderes, la incapacidad administrativa para satisfacer las necesidades básicas de la población, la corrupción, el desapego a normas y valores, a la escasa eficiencia y transparencia en la gestión pública.

El Estado sobrecargado de ofertas y demandas que no está en capacidad de satisfacer en tiempo y forma, ha venido incrementando  el nivel de frustración y agresividad popular. Todo complicado por un gobierno central que insiste en seguir adelante con un modelo político-económico que ignora, desatiende y desestimula el mercado y la democracia, en detrimento de las competencias y la cooperación; dos cualidades inherentes a la naturaleza humano-social.

Tomando en cuenta los resultados económicos y sociales, como nación vamos en reversa en materia de reducción de la pobreza. El porcentaje de familias en situación de indigencia saltó de 23,1% en 2015, a 30,26% en 2016; en tanto, el de pobreza extrema pasó de 49,9% a 51,51.
Países cerrados al comercio exterior hace 30 años como China y la India, desde 1981 han sacado a más de 500 millones de personas de la extrema pobreza y todo por abrirse a los mercados.

El PIB de Venezuela se ha contraído un 5,7% representando la grave crisis económica que atraviesa el país. Aparecemos en unos rankings en el mundo, como uno de los más inseguros, con una mortalidad de 70 víctimas por 100.000 habitantes, con menos transparencia en la gestión pública, con mayores violaciones de derechos humanos y democráticos. En resumen, se ha sufrido un franco retroceso en todos los indicadores sociales y calidad de vida (Informe de Desarrollo Humano 2016 de la ONU).

Ahora bien, como sociedad, no hay muestra de una voluntad política férrea para buscar una salida-país consensuada y corregir los desequilibrios institucionales, políticos, económicos y sociales que evite una mayor catástrofe de la que ya se vive. Las generaciones venideras, sino actuamos ya, nos señalarán a todos como responsables de dejarle un futuro incierto, reducido, comprometido y desordenado.

Para ello, imprescindible admitir que seguimos formando parte de una cultura donde la ética, el trabajo, la inversión, los valores y principios democráticos y humanos, el respeto recíproco, el reconocimiento del mérito y la excelencia, no dominan el comportamiento ciudadano. A nivel de dirigentes priva una lucha política orientada fundamentalmente a la conquista de un estatus, del poder, de prebendas. Mientras la prosperidad, la seguridad y el bienestar sigue en lista de espera.

@renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com (edición 1414).
Los Miércoles de 7 a 8 pm, pueden oírnos y vernos en “3 Visiones, 1 Objetivo País”  por News105.3fm (www.news1053fm.com

jueves, 31 de agosto de 2017

Políticas públicas y conflictos sociales

  

La democracia es un espacio político que se presume plural. Qué  que no sólo permite sino propicia la participación ciudadana. Los ciudadanos son quienes determinan los límites y alcances de sus gobiernos.

La democracia vivifica los valores de libertad e igualdad. Las instituciones no sólo son estructuras que promueven el ejercicio del poder, sino que son también los límites de ese ejercicio.

La política existe porque los problemas tienen opciones de soluciones. Con ella, se procura la identificación, los estudios, las propuestas en la búsqueda de soluciones ante los que son responsables de resolverlos. Los políticos son, entonces, los encargados de exigir y luchar para que esto se haga realidad.

Toda sociedad tiene necesidades, valores, principios y aspiraciones que todo Estado democrático debe satisfacer. Para dar soluciones estructuradas a esa demanda social, existen las políticas públicas que todo gobierno debe diseñar y ejecutar de manera eficiente y transparente, después de oír y ponerse de acuerdo con los distintos sectores demandantes de la sociedad.
El sociólogo Lewis Coser se refiere a los conflictos como la lucha por los valores, por estatus, poder y recursos, en la cual los oponentes desean neutralizar, dañar o eliminar rivales. Un conflicto será social cuando trascienda al individuo e impacte la estructura social.

Los conflictos sociales por lo general se potencian cuando el Estado no cumple o da respuestas oportunas a los compromisos con sus nacionales. En los países más atrasados en progreso y desarrollo humano, los gobiernos, por lo general, suelen practicar la gerencia por crisis. Esperan que se produzca el conflicto para preocuparse y ocuparse de él. Cuando debe ser lo contrario, prevenirlo y evitarlo.
Conflictos los hay de todo tipo y complejidad. En lo político, lo económico, lo social, lo religioso, etc. El Estado debe atenderlos a todos sin distingo alguno. Cuenta para ello con unos poderes públicos que deben obrar con autonomía e independencia. No tienen excusa o justificación para no hacerlo. El deber ser.

La calidad de Estado en una democracia esta determinada por la capacidad de elaboración y ejecución de políticas eficientes y transparentes y dirimir los conflictos de manera pacífica.

Las marcadas deficiencias en los servicios públicos (inseguridad, salud, educación, transporte, vialidad, entre otros); problemas de violencia, de productividad, de desempleo, de bajo poder adquisitivo, de inflación, de abusos y violaciones de normas constitucionales y derechos humanos, mantienen a nuestro país con un alto grado de conflictividad que sin duda muestra la escasa gobernabilidad y gobernanza de la Venezuela de hoy.

@renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com (edición 1413).
Los Miércoles de 7 a 8 pm, pueden oírnos y vernos en “3 Visiones, 1 Objetivo País”  por News105.3fm (www.news1053fm.com

martes, 22 de agosto de 2017

¿Fuerza o Violencia?

    

En estos tiempos de confusión “país”, la apuesta a la salida de la crisis no debe ser otra que la de orientar los esfuerzos a la construcción de un diálogo fecundo, con orden, valores, disciplina, trabajo, respeto a las libertades y al derecho ajeno y humano. No hay otra forma civilizada para alcanzarla y garantizar la paz.

En la Venezuela de hoy, hemos visto como un fenómeno asocial e inhumano como la violencia, viene progresivamente formando parte de la Siquis del venezolano. Las muertes por violencia en Venezuela no son simples estadísticas, la cifra ha oscilado entre 11 mil y casi 25 mil venezolanos muertos por año. 79 asesinatos por cada 100.000 habitantes.

Para abordar el tema, debo precisar y diferenciar conceptualmente la violencia de la fuerza. La fuerza  se entiende como el conjunto  de medios y procedimientos: físicos, sicológicos, económicos, etc., de lo que se vale el derecho para obligar coactivamente al cumplimiento de la norma. En cambio, la violencia supone el uso ilegítimo de la fuerza; o sea el uso indiscriminado de la fuerza; sin respeto alguno por los principios éticos y humanos.

Los propagadores y ejecutores de la violencia suelen divinizarla y hasta, le rinden un culto  cuasi religioso. Los violentos de la política parten de la premisa que para hacer justicia, se requiere de la violencia; ignorando que su práctica lo que genera es  más terror e injusticia.

 No cabe duda, un fenómeno social complejo con causas y efectos  múltiples y distintos. La sociedad venezolana debe hacer un alto en el análisis de lo cotidiano, para evaluar y valorar los factores que por “x” o “y” razones están haciendo de los venezolanos más violentos como nunca. Hagamos un ejercicio autocritico, dando respuestas, entre otras, a estas incógnitas:

El económico y social: ¿Se han dado respuestas serias y viables para atacar las desigualdades sociales? ¿Se han corregido los desequilibrios  de las variables económicas?

En lo político: ¿Ha existido voluntad para garantizar la autonomía e independencia de los poderes públicos en democracia? ¿Ha existido voluntad para erradicar la personalización, la partidización e ideologización de la gestión pública? ¿Ha existido voluntad para la planificación de un desarrollo nacional, regional y municipal a corto, a mediano y a largo plazo,  donde el Estado no mantenga a los ciudadanos sino la existencia de un Estado fuerte mantenido por los ciudadanos? ¿Ha existido voluntad para erradicar todo vestigio de autoritarismo, vicios y corruptelas?

En lo Ético: ¿Hay voluntad política para hacer de la ética un principio de gestión pública generalizada? ¿Hay voluntad política para encarar y sancionar la corrupción, el tráfico de drogas, el aumento de la criminalidad, y la liberación de pulsiones primaras los que, a su vez, se convierten en agentes de contaminación?

La lucha contra la violencia no es sólo, un hecho jurídico sino también político, económico, social, cultural y ético. Esa tarea es de todos. Supone claro, un acción individual y colectiva, de Estado, sin duda, un nuevo orden nacional que privilegie el bien común, inspirado en la justicia y el desarrollo humano.

@renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com (edición 1412).
Los Miércoles de 7 a 8 pm, pueden oírnos y vernos en “3 Visiones, 1 Objetivo País”  por News105.3fm (www.news1053fm.com) 

martes, 15 de agosto de 2017

…Y el atraso social ¿Qué?

  

En este país lo único que se habla y debate es de política y de poder. Por un lado quienes aspiran a ser gobiernos como los que gobiernan. Los tiempos dedicados por estos últimos al proselitismo político electoral superan lo normal como responsabilidad de estado. Las cadenas de radio y televisión no solo son demasiadas largas en tiempo sino en frecuencia; incluyendo algunos actos y eventos que no se justifican porque nada tienen que ver con la gobernabilidad. Lo más grave, con presencia masiva de autoridades del alto gobierno, quienes deberían estar en sus despachos particulares resolviendo y tomando las decisiones correctas y eficientes de gestión pública diaria.

Entretanto, las variables macro y micro de la economía están sin control, provocando un atraso como país en niveles socioeconómicos y  culturales sumamente preocupantes. Los índices de: desempleo, inflación, bajo poder adquisitivo, miseria y  pobreza, alientan desigualdades abismales entre los ciudadanos.

La economía mantiene una alta dependencia de la importación de bienes, productos y servicios (92%). La merma de producción petrolera sigue cayendo de tal manera que ya no generan los ingresos suficientes para cubrir la demanda doméstica. No es casual que llevamos varios años de decrecimiento del producto interno bruto (-PIB7%), reflejando la escasa inversión y trabajo productivo.

Por otro parte, no se termina de entender y comprender la necesidad de aumento del presupuesto en educación, en ciencia y tecnología; materias primordiales para la transformación y desarrollo de cualquier nación en el mundo de hoy. Tampoco se termina de entender y comprender qué el plan de desarrollo de la nación se debe centrar en los ciudadanos, considerando el trabajo como el motor básico para crear riquezas materiales y humanas.

Por los caminos ordinarios de cómo vamos ¡Venezuela! no se sale del subdesarrollo “petrolero”. Hace falta imaginación creadora de todos. Si continuamos exportando materias primas, como ha sido hasta ahora, seguiremos siendo un país condicionado y limitado de bienestar por los precios de ellas.

Hay que quitarnos ese paradigma fracasado de que otros países no nos dejan crecer y progresar. A pesar que adentro nos ufanamos de ser soberanos e liberados de hacer lo que nos viene en gana.

Las naciones desarrolladas alcanzaron su riqueza porque se lanzaron  al riesgo y al desafío del comercio exterior. Sus pueblos comprendieron lo que esto significaba. Porque supieron soportar el hambre y el sacrificio para proyectar un país hacia afuera. Porque se convencieron que la única batalla era la de la eficiencia. Frente a unos mercados internacionales no inspirados en términos de justicia sino en la libre competencia, en la ley del más fuerte.

No se trata simplemente vender. Es vender y comprar con inteligencia y oportunidad. Protegiendo aquellos rubros que nos interesa potenciar su desarrollo. Ya basta de politiquería, lo primero que hay que hacer es  enseriarnos  como sociedad, dejar de estar jugando al niño travieso, malcriado y mala conducta. Nadie es infalible, todos cometemos errores, gobernantes y gobernados, Lo inaceptable y censurable es que no estemos dispuestos a reconocernos mutuamente con respeto, dignidad e inteligencia. ¿Hasta cuándo?

@renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com (edición 1411).
Los Miércoles de 7 a 8 pm, pueden oírnos y vernos en “3 Visiones, 1 Objetivo País”  por News105.3fm (www.news1053fm.com)

sábado, 5 de agosto de 2017

Tú eres el problema ¡VENEZUELA!...

    

Que mal estás ¡PATRIA! Pareciera no darte cuente del engaño, la manipulación y confusión en que te encuentras reducida. Incomprensible, te hayas separado del camino por donde transitabas lenta pero hacia adelante; claro, con  problemas y falencias normales de la sociabilidad; pero nunca de la magnitud y gravedad de los de hoy.  
Has cometido demasiadas equivocaciones y desaciertos en los últimos tiempos que preocupa en demasía al colectivo.  No te das cuenta del caos casero que vienes propagando, consciente o inconscientemente. La resistencia a no  reconocerlo ni aceptarlo. La soberbia del fanatismo no te deja hacerlo. Por eso te niegas a oír consejos y a recibir ayudas para la superación y salida del precipicio que tú misma construiste.
Ya no puedes ocultar la palidez, la inseguridad, la violencia, la confrontación, los delitos perpetrados, secuela de tu mal proceder y comportamiento. Una conducta caracterizada por la desmotivación y desinterés al logro productivo y decente. Por la manera irresponsable en el manejo y la disposición de los inmensos recursos de cuna heredado de la providencia. Por el alejamiento de las normas, de los valores y de los principios que en una oportunidad creaste y creíste. Por la no rendición de cuentas. De veras ¡VENEZUELA! estás irreconocible, complicada y arrogante como nunca. Qué te pasó?
No cabe duda, te sale una revisión profunda y sincera para encontrar y examinar las causas de ese procedimiento radical, divisionista, inseguro e improductivo. No puedes seguir empecinada en la cultura de la excusa y búsqueda de culpables para justificar fracasos, vicios y  violaciones.
Un 5 de julio de 1811 lograste la emancipación como adulta y soberana del forjamiento de tus propios destinos y el de la familia. No tienes excusas después de más de 200 años, para mostrarte ahora con ese cambio de personalidad, nada amigable, familiar y conciliador.
¡VENEZUELA! La rectificación es de sabio, tus hijas e hijos, con tu apellido bolivariano, piden a gritos pero de corazón que lo hagas por el bien común. No puedes abandonarlos y darles la espalda cuando más te necesitan.
Sigues contando, afortunadamente, con una inmensa y variada riqueza natural y humana para producir el cambio en ti. Un cambio en positivo, con trabajo, sacrificios, esfuerzos y conciencia plena  de una cultura distinta, la de la colaboración, la del trabajo en equipo, la del logro individual y colectivo, la del respeto a las normas de convivencia y los derechos humanos, la de la disciplina, la de la puntualidad, la de la ética como principio de gestión y de vida, la de la superación de todos por igual. De eso se trata el desafío de hoy y de mañana, de competencias, de anticipación a las amenazas y el aprovechamiento inteligente de las oportunidades; consolidando las fortalezas y superando las debilidades. No la de crear excusas y buscar “chivos expiatorios”, con ánimo de castigo, sino de mejora continua.
En resumen, una cultura de vida país no de muerte país. Donde impere la ley, el respeto, la justicia, la paz, la seguridad, el sosiego, el progreso y el desarrollo humano integral.  ¡VENEZUELA! Cambia, ámate, valórate. No esperes más tiempo para hacerlo. Es el momento.

@renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com (edición 1410).
Martes y jueves de 8 a 9 pm, pueden oírnos y vernos en “3 Visiones, 1 Objetivo País”  por News105.3fm (www.news1053fm.com)

martes, 25 de julio de 2017

¿Pueblo soberano?

  

En las constituciones “democráticas”, se establece expresamente que la soberanía del ejercicio del poder reside en el pueblo; reconociéndole claramente el derecho a elegir y controlar a sus gobernantes. Un poder originario que después se delega en el político para  que los represente en la gobernabilidad local, regional y nacional.
 En 1863, Abraham Lincoln definió la democracia como “el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Entendiéndola como una la lucha por la igualdad de todos los hombres ante la ley, sin discriminación de ningún tipo. Por otro lado, Benito Juárez afirmaba “El respeto al derecho ajeno, es la paz”. Dos interpretaciones del significado del sistema de libertades muy diáfanas que resumen lo sustantivo y la razón de ser de la democracia.
Vamos a estar claro, el  pueblo ni legisla ni gobierna. Eso sí, por él hablan otros y muchos, a veces interpretando sus pensamientos, sus necesidades, sus valores, sus aspiraciones, a sus conveniencias.  
Nuestra constitución la redactaron  “supuestamente” expertos, capacitados y conocedores de los temas objeto del plan de desarrollo de la nación en condiciones de igualdad y trato de los ciudadanos ante las normas o leyes. Otorgando a la sociedad venezolana la soberana decisión de participación y decisión en la elaboración y ejecución de políticas públicas eficientes y transparentes; dirimiendo los conflictos  de manera pacífica. El problema sobreviene cuando políticos y/o gobiernos la interpretan a su manera e intereses en nombre del pueblo. Con complicidad de grupos de la población.
En 1961  se aprobó en Venezuela la primera constitución, la del 61. 38 años después, llegaron al poder unos nuevos “mesías” declarándola desde el primer día “moribunda” por considerarla responsable de todos los males de la democracia. Quienes, sin dilación, convocaron en 1999 una Asamblea Constituyente para subsanarlos y garantizar a todos los venezolanos la mayor suma de felicidad social posible.
Con 18 años de gobierno en Miraflores, resulta ahora que la “mejor constitución del mundo” tampoco sirve; razón por la cual, vuelven de nuevo, los mismos, a convocar otro proceso constituyente para este 30 de julio, con la finalidad de abortar otra carta magna para dar respuestas tanto a los viejos problemas de la “cuarta” como los nuevos de la “quinta”. Cómo si se tratara de un juego de cartas o de ajedrez para aniquilar o anular constituciones cuando ya no les útil para los intereses de la gobernabilidad.
El derecho no es más que la forma de impedir los conflictos o de resolverlos de la mejor manera posible; no la manifestación de la voluntad de entes invisibles, sean los que sean. Tengamos cuidado ¡pueblo! con esos grupos políticos y gobiernos que desatienden los mecanismos institucionales de tu representación para priorizar sus propios intereses frente al resto total de la población. En democracia, el imperio no es el gobierno, sino la ley.

@renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com
Martes y jueves de 8 a 9 pm, pueden oírnos y vernos en “3 Visiones, 1 Objetivo País”  por News105.3fm (www.news1053fm.com)

viernes, 14 de julio de 2017

Gerencia pública y Gerencia privada, derivan de un mismo tronco…

   

El país continúa sometido a una suerte de limbo, confundido entre el subdesarrollo y el desarrollo. Pensábamos que el nuevo milenio nos iba a hacer entender como sociedad de la necesidad del éxito. Modernizando el poder ejecutivo, el legislativo, el judicial; avanzando en la descentralización política administrativa del Estado central, en especial, la potenciación del municipio como ente primario social de la democracia; todo ello, para asegurar la calidad de nuestras vidas como ciudadanos libres, pensantes, productivos, creativos y humanos.
Sigue en mora la consolidación de una sociedad inter activa de productores  y emprendedores públicos y privados, convertidos en actores aliados de cambios transformadores de bien individual y bien colectivo.
No hay razón alguna para que el sector público no preste sus servicios con la misma calidad a la ciudadanía como lo asume el privado. Las competencias de un gerente público son similares a las de un gerente privado. Ambos utilizan y practican las mismas herramientas y principios de las ciencias administrativas; sus administraciones requieren de planes y resultados similares.
El problema se complica cuando las instituciones públicas son muy débiles, por no ser autónomas e independientes; los equipos que las gobiernan no tienen visión estratégica, capacidad gerencial, habilidades emocionales (capacidad para desarrollar un liderazgo proactivo, negociaciones difíciles, de trabajo bajo intensa presión y de toma de decisiones compatible con los retos del cargo), habilidades de relación con el entorno, conocimientos técnicos, compromisos con los resultados, la ética como principio de gestión.
Como trilogía societaria funcional se requiere, por igual, de la organización y disciplina de ciudadanos en todos los ámbitos, político, económico, social y productivo. La sociedad civil no puede dejar al Estado todo el peso de las responsabilidades en cuanto al desafío de dar prosperidad, seguridad y bienestar social. El desarrollo nacional es un compromiso compartido de todos.
La lucha de las desigualdades sociales, su éxito dependerá en buena medida de que haya un mayor acercamiento efectivo entre el sector público y el sector privado. Esto pasa por diversos compromisos: luchar por mejorar la producción, las remuneraciones y condiciones de trabajo; el despeje de las trabas burocráticas, rigideces y excesos legales que no facilitan los procesos; el aceleramiento y amplitud de un sistema de gerencia profesionalizada en la administración pública.
Finalmente, por una ciudadanía activa empoderada para elegir, siempre, el mejor de los mejores para la gobernabilidad nacional, regional y municipal.
Artículo 141 de la Constitución Nacional “La Administración Pública está al servicio de los ciudadanos y ciudadanas y se fundamenta en los principios de honestidad, participación, celeridad, eficacia, transparencia, rendición de cuentas y responsabilidades en el ejercicio de la función pública, con sometimiento pleno a la ley y al derecho”

(Edición 1408). @renenunez51 elportachueloderene.blogspot.com
Los martes y jueves de 8 a 9 pm, pueden oírnos y vernos por News105.3fm (www.news1053fm.com) en “3 Visiones, 1 Objetivo País”

miércoles, 28 de junio de 2017

La democracia, un estilo de vida compartida

  

“Las democracias son capaces de sobrevivir solo cuando sean entendidas por sus ciudadanos”, decía Giovanni Sartori. Una sensata reflexión para darnos cuenta de lo que, a veces, perdemos como sociedad por no valorar ni distinguir lo bueno y lo malo. Ellas son perfectibles, nunca dejarán de demandar de sus ciudadanos sacrificios, comprensión para los acuerdos y ajustes a todo nivel.
En unas más que otras, suelen darse luchas encontradas entre el bien y el mal. Entre el más fuerte y el más débil. Produciendo deterioro de la poca o mucha calidad de vida social que pudiera tener en un momento determinado sus pueblos.
Cuando el mal es más fuerte que el bien. El bueno tiende a desgastarse y tener los mayores sacrificios en el intento de hacer pacífico al malo, mientras este último en su defensa propia, hace todo lo contrario, obliga al pacífico a entrar en el juego de la violencia, su instrumento de lucha.
Igual ocurre con cierta dirigencia, preocupada y ocupada fundamentalmente de cambiar a los actores del poder por otros. Sin embargo, sus mentes, sus hábitos de conducta no cambian. Una cultura no transformadora de los recursos que dispone en progreso y desarrollo humano sostenible y sustentable. Incluyente.
La democracia exige no sólo unas condiciones determinantes, que sólo se logran con el esfuerzo del conocimiento y de la técnica, sino además una armonización entre lo individual y lo social que sólo se consigue con capacitación y valores. En otras palabras, requiere de la emancipación del esfuerzo individual y colectivo de todos los  ciudadanos, en el combate contra las desigualdades y anomalías características del poder, en lugar del culto al poder.
Ningún resultado es bueno si no ennoblece la vida humana de prosperidad, seguridad y bienestar. Misión de todo estado que se precie de democrático y social.  La bondad de las acciones de los que lo dirigen no se ruega. Se ejercita y materializa con resultados justos y dignos.
El sistema de libertades funciona para bien, cuando se articulan: la institución pública (con autonomía, independencia y transparencia), el equipo de gobierno (capacitado y preparado para hacer las cosas de bien común con eficacia y decencia) y la sociedad civil (activada y empoderada de los espacios y derechos de libertades, de información, de expresión, de asociación y de participación).

(Edición 1407). @renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com
Los martes y jueves de 8 a 9 pm, pueden oírnos y vernos por News105.3fm (www.news1053fm.com) en “3 Visiones, 1 Objetivo País”

jueves, 25 de mayo de 2017

Todo pasa por el cambio de una cultura improductiva, asistencialista y viciada



Nunca ha sido fácil en las sociedades, el  cambio de comportamientos de los ciudadanos. Las creencias, los valores, los hábitos o costumbres mientras más arraigados e internalizados están en las personas más cuesta arriba para aceptarlo. Una resistencia mayoritaria siempre ha estado presente en la defensa de dejar el orden de las cosas como están. Sin embargo, grupos minoritarios, siempre han venido pugnando para hacerlo realidad,  convencidos de que con una  cultura nueva van a beneficiarse más y mejor todos.
Los cambios que se han estado pidiendo en nuestro país desde hace mucho tiempo, se han centrado fundamentalmente en lo político. Los logrados -vía electoral- no han tenido los resultados esperados, a pesar de las variadas e inmensas riquezas naturales y humanas con las cuales se han contado. Por el contrario, los desaciertos, los vicios y los problemas en general, en vez de reducirse, se multiplicaron. No se termina de entender como sociedad que  lo primero es el engendro y la profundización del cambio cultural. Ciudadanos renovados.
Comencemos, entonces, una vez por todas, a valorar la educación, como prioridad número uno,  algo demasiado importante para dejarlo en manos solo del Estado; hasta Suecia, una nación socialista-capitalista ha reconocido la influencia de la educación privada en todos los niveles. Una educación que debe empezar en el hogar con unos padres responsables, modeladores de conducta en la cría de sus hijos. Se hace impostergable volver a la enseñanza de la educación “moral y cívica”.
Comencemos a respetar al prójimo. Al derecho ajeno. Venezuela sigue siendo un país de leyes, pero donde gobernantes y gobernados no las respetan. Reverenciemos la libertad del otro (tránsito, basura, ruidos molestos, comportamiento urbano, derechos humanos, etc.)
Comencemos a valorar el trabajo como el motor del desarrollo para la creación de riquezas materiales y humanas, con trabajos decentes y garantías de protección social integral. Incrementemos la cultura del trabajo y del esfuerzo.
Comencemos a reducir el estado asistencialista. Los subsidios de la economía y los sociales deben acabarse; excepto los necesarios para sacar de extrema pobreza a aquellos que por ignorancia o exclusión del sistema político no han podido superarla. Es fundamental trabajar en su reinserción social con educación,  capacitación laboral, y micro emprendimientos. Vayamos a un Estado mantenido por los ciudadanos y no un Estado mantenedor de ciudadanos como el que hemos tenido hasta ahora en democracia y del cual no se quieren liberar.
Comencemos en lo político, formando pensadores críticos desde las aulas, para elegir con criterio y votar al mejor capacitado y honesto, no al menos malo. Separando los intereses personales, partidistas e ideológicos de la gobernabilidad pública. Construyendo poderes públicos autónomos e independientes sólidos.
Comencemos a aplicar las leyes con criterio de justicia. Para penar sin contemplación alguna la corrupción, los delitos, los vicios y los crímenes  sin importar donde se cometan y quien los cometan.
Comencemos finalmente a respetar las reglas de juego o de convivencia social que nos establece la Constitución Nacional y no estar burlándose de ella a cada rato o cambiarla por conveniencia de gobiernos de turno. La constitución no es el problema, el dilema es que no la obedecen ni han estado interesados en cumplirla.
La sociedad está sumida en un caos institucional, político, económico y social, como secuela de una cultura que se ha enseñado, practicado y preservado a todo nivel. (Edición 1406).
@renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com
Los martes y jueves de 8 a 9 pm, pueden oírnos y vernos por News1053fm.com en “3 Visiones, 1 Objetivo País”

CONCIENCIA HUMANA DE PAÌS



Se percibe un desamor por Venezuela.  Por lo nuestro, no debiera haber diferencias algunas con relación al objetivo común del progreso y desarrollo humano de todos los venezolanos sin distingo alguno.
Se oye con frecuencia en esto del debate nacional electoral, casi permanente, la afirmación de que se lucha y trabaja por el país; pero cuando se analiza y revisa comportamientos y acciones de la mayoría de los actores protagonistas, la proliferada y conjurada unidad nacional, para  hacernos mejores ciudadanos y sociedad brilla por su ausencia.
Cuando de lo que se trata es de reconocer lo que nos une, por un lado, e identificar las diferencias que nos separa, por el otro. Con la finalidad de procurar consensos necesarios a favor del éxito del plan de desarrollo de la nación.
En las sociedades desarrolladas, los símbolos, los valores, la constitución nunca está en discusión  en el debate político; por el contrario, para ellas, representan su mayor fortaleza de identidad y pertenencia nacional. Las distas se manifiestan en los enfoques y las visiones que puedan tener grupos disimiles en cuanto al ofrecimiento de una mayor  sostenibilidad de prosperidad, seguridad y justicia social. El plan maestro de desarrollo nacional no se ve afectado por la propuesta electoral ni por un cambio de gobierno.
La realidad venezolana  es diferente. No hay continuidad administrativa, cada gobierno nuevo al alcanzar el poder implanta uno distinto. Confundiéndose por lo general los intereses partidistas con los de la república.  Estas, entre otras, son las razones que pudieran explicar el por qué estamos cómo estamos: desunidos, divididos y empobrecidos de logros colectivos.
Hay una tendencia política a gobernar el presente, invocando el pasado histórico de nuestros próceres, subestimando que el futuro requiere de un presente de ejecutorias de sabidurías actualizadas, innovadoras, creativas y retadoras. Traer el pasado al presente, solo se justifica para construir, transformar y evolucionar.
Los venezolanos  no se sienten incluidos en el futuro país, sobre el cual pesan dudas y deudas onerosas. Qué nos obliga a todos a solventarlas  sin rémoras ni excusas mediante un diálogo nacional sincero, civilizado, responsable e incluyente. Dando respuestas a  ¿Qué somos? ¿Qué queremos? ¿Qué necesitamos?  Para ser mejores venezolanos y vivir en una Venezuela de prosperidad y bienestar en general.
Ello requiere de un cambio de mentalidad y de cultura que ha de comenzar desde adentro de cada uno de nosotros,  ejerciendo un ejemplar y correcto rol como padre de familia. Como dirigente. Como  educador. Como empresario. Como comerciante. Como estudiante. Como trabajador. Como funcionario público. Como religioso.  Estar informado, asumir y ocupar los espacios que la constitución y las leyes garantizan, compartir el conocimiento, y anteponer la ética como principio de vida, complementa el compromiso societario.
Finalmente, todos los venezolanos, sin excepción,  estamos obligados a velar por el bien público. Criticar las arbitrariedades, donde se produzcan, en la búsqueda de primar el bien común sobre lo particular. Sin abandonar la solidaridad y la lucha moral por el bienestar de los más débiles. (Edición 1405).
@renenunez51   elportachueloderene.blogspot.com
Pueden oírnos y vernos por News1053fm.com en “3 Visiones, 1 Objetivo País”, martes y jueves, 8 a 9 pm.