sábado, 24 de febrero de 2018

¿Masificacion de la miseria?

        
El título de esta semana, un tema muy complejo, controversial y sensible, tomando en cuenta los dogmas y posturas de quienes lo han utilizado como un instrumento de justificación ideológica para ofrecer a los pueblos un  “futuro edén” que nunca llegó ni llegará por lo inviable, injusto e inhumano.

A la luz de la historia muchos pueblos cuando se dieron de cuenta del vil engaño, cambiaron de parecer y evitaron perecer en el proceso de masificacion popular de que fueron sometidos por mucho tiempo por sus regímenes autoritarios.  

La masificacion conlleva una dinámica social de despersonalización, donde el habitante deja de ser, deja de pensar y deja de hacer lo que le corresponde como ser humano libre y con raciocinio para convertirse en uno más del montón, la llamada “masa popular”. La miseria de los pueblos como pueblos.

El trato desigual, excluyente y la explotación de la dignidad humana por los sistemas de facto, hizo que muchos pueblos enajenados tomaran conciencia de su miseria y sometimiento para rebelarse y encarar una lucha en pro del logro de un derecho humano fundamental existencial como es el de la Justicia Humana, garantes de libertad, vida y seguridad.

Después del fracaso del comunismo en el siglo pasado, el concepto y lucha de la Justicia Social adquiere otra dimensión orientada a la conquista del mejoramiento y perfeccionamiento del ser humano con la facilitación y “ayuda inteligente” de un Estado, dedicado fundamentalmente a crear y garantizar capacidades y oportunidades de manera sostenible y segura, a todos por igual.

No obstante la evolución positiva y constructiva de la justicia, en el mundo todavía existen algunos rezagos ideológicos del Estado despótico, centralizado, controlador de todo y  “dadivoso. Una ayuda matizada de ideología, que se presenta como carente de sentido económico, pero que en el fondo el sacrificio y pago es la pérdida de la independencia política como la económica.  En otras palabras, la “ayuda” transformada en sujeción ciudadana, estimulada por la perversa “lucha de clases”.

El capital y el patrono, siguen siendo para ellos los culpables de la miseria de los pueblos; por tanto, ir contra ellos, una lucha de supervivencia social ineludible y necesaria para lograr la supuesta igualdad y justicia social.

En el mundo de hoy, por el contrario, la tendencia política de la justicia es la de reconocer y valorar la organización de las comunidades como fuentes de sustentación social. Una toma de conciencia clara, respetada y aceptada de sus deberes, derechos y roles de sus actores protagónicos. Donde la empresa es lo que es, el trabajador obtiene  salario, beneficios decentes y el patrono el fruto de su inversión y dirección.

Resumiendo, la equidad social es valorada como una riqueza infinita, siempre y cuando haya conciencia de respeto al derecho ajeno, la libertad, la propiedad y vida de los ciudadanos. No hay otra manera de estar hablando de paz, si la paz no es capaz de garantizar prosperidad, seguridad y bienestar de todo ciudadano y de todos los ciudadanos de un país.

renenunez51                                   Instagram nuñezrodriguezrenejesus  elportachueloderene.blogspot.com (edición 1434)


viernes, 16 de febrero de 2018

¡Qué decepción, solo era un sueño!


     
“Se vivía con fe y esperanza. Si temores ni miedos. La gente había cambiado de actitud y conducta de cara al porvenir. La cultura del facilismo, la del pesimismo y la del cobro de comisiones por el servicio público fue superada por la decencia y una nueva conciencia nacional donde los intereses colectivos estaban por encima de los particulares y grupales.

Los venezolanos entendieron al fin sus derechos, deberes y obligaciones ciudadanos con la patria. Se dieron cuenta de la importancia del voto; el cual ahora se ejercía mayoritariamente con responsabilidad para elegir a los mejores y probos a los cargos públicos.

Los malversadores de fondos de la nación casi no existían, los osados recibían la pena máxima de castigo; además se les confiscaban los bienes mal habidos. Funcionaba el estado de derecho con autonomía, equilibrio e independencia.

El parlamento entendió su razón de ser. Legislaba oportunamente para aprobar reformas y nuevas leyes necesarias para facilitar los cambios y desafíos estructurales de la política y de la economía dentro del contexto global del mundo de hoy.

Los tribunales atendían las demandas y resolvían los casos con celeridad y transparencia, garantizando por sobre todas las cosas la justicia sin distinción de clase, raza y credo.

Los valores morales y éticos, la solidaridad con la verdad, las ideas y los proyectos de bien común, caracterizaban las relaciones humanas, gremiales e institucionales. Los conflictos se dirimían en su mayoría con mucho diálogo, madurez y consenso.

La educación y la capacitación para el trabajo se convirtieron era el sostén clave de la productividad, del desarrollo de las ciencias y las nuevas tecnologías. Proliferó el trabajo decente. Las familias se reunificaron con el regreso de los que se habían ido a otros países en búsqueda de mejores condiciones y calidad de vida.

El crecimiento humano, material y espiritual era una realidad.  El ingreso per cápita estaba entre los más altos de América y del mundo; la inflación se había reducido a un dígito muy bajo, la moneda recuperó el poder adquisitivo como nunca antes.

Los servicios públicos competían con los privados en calidad y eficiencia. El orden, la disciplina y el respeto al derecho ajeno, formaba parte de una nueva cultura de vida país. Se recuperó la credibilidad y confianza en las instituciones, los líderes y los partidos.

El sacrificio, el esfuerzo, la voluntad de logros, el emprendimiento y la innovación en libertad de los venezolanos, trajo como resultado: Prosperidad, Seguridad y Bienestar social. La misión de todo Estado democrático, juicioso, inteligente y noble”...eran las cinco y media de la mañana cuando desperté y me di cuenta de que lo vivido había sido un sueño…

@renenunez51                               Instagram nuñezrodriguezrenejesus  elportachueloderene.blogspot.com (edición 1433)

sábado, 3 de febrero de 2018

Unidad Política, tarea opositora..

      
Son muchos los actores políticos opositores luchando por la recuperación de la Constitución, la Democracia y la gobernabilidad. El problema es que cada uno anda por su lado con visiones y estrategias diferentes.

Son muchas las cosas que los alejan y pocas que los acercan. Pasan los días y no terminan de reunirse y encontrarse con el objetivo superior de construir una fuerza unitaria poderosa, similar a la alcanzada para las pasadas elecciones parlamentarias de 2015, cuyo resultado victorioso y apabullante permitió ganar por mayoría calificada la Asamblea Nacional. Dos años después, todo ese esfuerzo se perdió hasta tal punto hoy la MUD, se observa  más dispersa y dividida que nunca. 

Cómo conciliar  esas contradicciones, cómo superar las diferencias, con unas mayorías pidiendo,  unas a gritos, otras en silencio “unidad, unidad, unidad...  Angustias y reclamos, no interpretadas ni asimiladas por la actual dirigencia opositora.

Si ellos, los líderes políticos alternativos, no son capaces  de reconocer, defender y salvar la Unidad Política que se reclama, terminaremos perdiendo como sociedad no solo nuestra unidad cultural y sistémica sino también los pocos espacios y derechos democráticos que aún quedan de disfrute. Dejando además, una situación favorable para la masificación  compulsiva de los agitados cantos y gritos ideológicos de la revolución en marcha.  Cuando despertemos ya se tendrá otras formas de ser, de pensar, y de vivir. Cómo les ocurrió a los cubanos.

Nadar contra la corriente de un río caudaloso es una prueba exigente, difícil y por demás riesgosa. Un nadador inteligente con necesidad de ir a la otra ribera del rio,  antes de iniciar la travesía, se prepara y calcula la fuerza de la corriente antes de emprender su nado. Cuando está listo lo hace  mirando el punto donde arribará;  consciente del peligro de la corriente que tratará de dominarlo y ahogarlo, pero también confiado de sus habilidades y destrezas para  aprovechar la vaguada y lo conduzca al sitio donde lo esperan.

De eso se trata la lucha de la resistencia democrática de la Venezuela de hoy. De hacer uso de la madurez y la inteligencia. Entender, los protagonistas de esta historia son sus líderes, sus dirigentes y no los esclavos de los acontecimientos creados a propósito por los que gobiernan, para provocarlos y desunirlos.

Estamos muy mal y vamos a peor. Ponernos  a las espaldas del mañana, del futuro, con  una población diezmada de alimentación, de medicina, de empleos, de enfermedades,  sería una irresponsabilidad política que los nietos no nos las van a  perdonar.

Sí se apela al valor de la fuerza unitaria, estoy convencido, los resortes de la emoción, de los sentimientos, volverán a unirse a la lucha de la prosperidad, seguridad y bienestar social de todos por igual.

“La felicidad no se encuentra, se consigue a base de buena voluntad y trabajo”.

@renenunez51                               Instagram nuñezrodriguezrenejesus  elportachueloderene.blogspot.com (edición 1431)


sábado, 27 de enero de 2018

Gobierno, políticos y electores

        

Cada día nuestra situación país se agrava en todos los órdenes de la sociedad. El régimen, que ya lleva casi 20 años en el poder, insiste tercamente en privilegiar los intereses de su revolución que los de la república. Intereses qué en la práctica se reducen en mantenerse en el poder sin importar el daño estructural y de empobrecimiento que viene produciendo a la institucionalidad y a la población en general.

La oposición, por su parte, se encuentra en un laberinto de contradicciones, incoherencias, equivocaciones y desaciertos; cada vez más distanciada del rol unitario y protagónico que le corresponde asumir frente a un gobierno con características claras y evidentes autoritarias; del cual, no se puede esperar bien común social y democrático.

Inexplicable, como la victoria contundente lograda por la Oposición en 2015 con ocasión de las elecciones parlamentarias (AN), se haya esfumado en menos de dos años. Justo cuando los venezolanos se encuentran sometidos a las peores condiciones económicas y sociales de toda la historia democrática.

No se necesita ser tan experimentado en esto de la política, para predecir  el comportamiento y las acciones del gobierno en materia electoral. Hace dos años, el régimen no estaba interesado en convocar elecciones menos facilitar consultas algunas, porque las perdía todas. Por eso se opuso y negó en el 2016 el referendo solicitado por la oposición y las elecciones a gobernadores que legalmente correspondían realizar. El año pasado, cambiaron de parecer y convocaron las de gobernadores y alcaldes, conscientes de la división interna de la MUD, y del uso desproporcionado, como ha sido costumbre, de los recursos humanos, financieros y mediáticos del Estado. Estratégicamente potenciaron la abstención, lo que les permitió dos grandes victorias en sendos comicios.

Para este 2018, ni cortos ni perezosos y fiados de que en la MUD se ha profundizado la desunión y división, la ANC ha adelantado la convocatoria de las elecciones presidenciales para finales de abril, fuera de lapso legal establecido y sin pertenecer la responsabilidad de hacerlo, pues es al CNE  quien le corresponde convocarlo. Para ellos, la batalla política más importante y decisiva, donde se la jugarán con todo. Tienen mucho que perder.

Este adelanto, no cabe duda, pone contra la pared a la MUD, en dos meses está obligada a resolver tres grandes y complicados escollos: el primero, tomar la decisión de participar o no. El segundo, lograr por consenso una candidatura única capaz de entusiasmar y esperanzar a los ciudadanos de que unidos y masivamente solo pueden superar al gobierno que los empobrece. Tercero, explicar claramente al electorado insatisfecho y descontento de ambos bandos, de la conveniencia ineludible  impostergable de salir a votar para acabar con la exclusión, la inflación, el desabastecimiento, la desigualdad social, los atropellos a los derechos del ciudadano, el enriquecimiento ilícito, la impunidad, y un Poder Judicial sometido al capricho de unos pocos, en perjuicio de la gran mayoría. Amanecerá y veremos.

@renenunez51                               Instagram nuñezrodriguezrenejesus  elportachueloderene.blogspot.com (edición 1430)


sábado, 20 de enero de 2018

¿Cómo se garantiza Desarrollo Humano?

       
Cuando la civilización se dio cuenta de que el ser humano no era capaz de reconocer y respetar a sus semejantes, aparece la necesidad de crear unas normas de convivencia social; incluyendo las relaciones entre pueblos o naciones.

Es en la revolución francesa cuando se abre el debate del tema de los derechos del hombre y del ciudadano. A asociarse la moral con la política. Originándose después las condiciones quimeras que hizo realidad un nuevo modelo de Estado, el de los ciudadanos, el Estado de Derecho.

Es en la tercera Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada en París  un 10 de diciembre de 1948, cuando se produce la primera Declaración Universal de Derechos Humanos; aprobada por casi todos sus miembros (56); absteniéndose Sudáfrica, Arabia Saudita y la Unión Soviética. Desde entonces, la temática se ha convertido en una preocupación y ocupación permanente ya no solo de la ONU sino de otras organizaciones internacionales (OEA, UE y ONG). Tal vez sea una de las materias en las relaciones internacionales que más evolución y consenso político ha tenido. Muchas de las violaciones a esos derechos están tipificadas como crímenes de “lesa humanidad”. Y no prescriben.

Más que analizar esos delitos, lo que hoy  pretendo es seguir sumándome a esa lucha de concienciación  ciudadana y política de nuestro país para reducirlos y evitarlos, si cada uno cumple con el “deber ser ciudadano” “el deber ser dirigente” “el deber ser Estado democrático”.

La prioridad de un Estado Democrático y la de sus gobiernos no debe ser otra que la de garantizar progreso y desarrollo humano, a todos por igual. Bajo tres premisas, la primera: Situar a las personas en el centro del plan de desarrollo nacional; potenciándoles sus fortalezas, sus condiciones, sus posibilidades, y sus oportunidades en  libertad para vivir la vida que valoran y quieren. Con salud, educación y trabajo digno y decente.

La segunda: Reconocer al trabajo como el motor del desarrollo para la creación de no solo riquezas económicas sino riquezas humanas.

La tercera: Convertir el Estado en un facilitador del desarrollo, creando capacidades, oportunidades y garantizando empleos decentes, libertades, respeto a los derechos laborales y derechos humanos.

Las naciones que lo entendieron, lo internalizaron y lo aplicaron son hoy exitosas y diferenciadas por su calidad y seguridad de vida. Se han caracterizado por su desarrollo sustentable, dejando al mercado solucionar  problemas económicos de la sociedad, bajo la supervisión y control del Estado en cuanto al cumplimiento de las normas establecidas para tales fines.  Respetando la propiedad privada y la vida de los habitantes; condiciones propicias para atraer inversiones necesarias para el financiamiento país.

Conclusión: Solo promoviendo el crecimiento económico sostenido, viable e inclusivo, generando pleno empleo  y productivo, y garantizando trabajo decente para todos, tendremos desarrollo humano.

@renenunez51                               Instagram nuñezrodriguezrenejesus  elportachueloderene.blogspot.com (edición 1429)


sábado, 13 de enero de 2018

¡Unidad democrática país!

        
La democracia es el sistema político de vida que más garantiza igualdad, justicia y humanidad. Una de sus bondades excelsa es la del reconocimiento de la racionalidad del ser humano y su derecho a ser libre. Además la de garantizar al ciudadano un rol protagónico en la lucha de aseguramiento de su misión y visión de vida. En otras palabras, a escoger y construir libremente su propio destino, bajo la supremacía del estado de derecho. Principios estos consagrados en nuestra constitución del 99.

En los últimos 12 años se ha notado de quienes nos gobiernan,  una tendencia deliberada a ignorar estos fundamentos y a saltar normas constitucionales en detrimento de la paz y convivencia social democrática.

La mayoría de los venezolanos no se han sentido interpretados ni convocados en igualdad de condiciones y trato en la gobernabilidad de sus destinos. La confrontación entre gobierno y oposición no ha cesado. El principio de la  autonomía e independencia de las ramas del poder público no se ha cumplido.  No ha existido un diálogo sincero y justo con sectores productivos, sindicales y partidistas. No se ha respetado los derechos humanos. Todo ello ha contribuido a crear un clima áspero y de alta tensión política y social diaria injustificable.

La economía por su parte, no para de decrecer. El desabastecimiento de alimentos y medicina, la inflación, la constante devaluación de la moneda, mantienen a la gente angustiada, presa de miedos por su presente y futuro. 
Las excusas que se dan a las quejas y reclamos populares rayan en lo impúdico. No hay reconocimiento alguno de equivocaciones y desaciertos. La culpa de los males suele ser imputada a otros, ajenos al régimen.

Sin embargo, sería injusto de mi parte no admitir que gobernantes y gobernados son corresponsables de la actual tragedia país. Los electores por elegir y seguir apoyando gobiernos maulas; y los gobiernos por no cumplir con los compromisos democráticos y de gobernanza.

Resumiendo, lo político-ideológico ha prevalecido sobre lo económico; a sabiendas de que lo económico es lo que da  de comer y permite el crecimiento de la ciudadanía y de la sociedad. La suma de felicidad prometida no termina de llegar ni llegará; por cuanto ningún  modelo estatista, controlador total de la economía y la sociedad, como el que tenemos, ha tenido éxito en donde se ha aplicado (Rusia, China, Cuba).

¿Cómo recuperar la institucionalidad, el orden y la gobernabilidad democrática? La respuesta la tiene en sus manos: dirigentes y electores. Dependerá de la madurez, inteligencia y patriotismo que asuman y practiquen en favor de la construcción de una alternativa integradora de todos los sectores representativos que hacen vida país. La de ponerse de acuerdo en una candidatura única, idónea y decente capaz de reconquistar la fe, credibilidad y confianza de los venezolanos alrededor de un proyecto país viable en lo económico, con equidad social, respetuoso de las normas, las libertades y los derechos humanos. Una tarea nada fácil pero tampoco imposible.

@renenunez51                               Instagram nuñezrodriguezrenejesus  elportachueloderene.blogspot.com (edición 1428)

sábado, 16 de diciembre de 2017

¡Niño Jesús! te lo pedimos por favor

       
Mi querido y venerado ¡Niño Jesús! tal vez te extrañe esta carta porque quien la escribe es un adulto mayor. Te aclaro, la misiva en nada es para pedirte ayuda personal o familiar, porque dichosamente, lo que me he propuesto en la vida, gracias a Dios y a mi Virgencita del Valle, se me ha concedido. No me puedo quejar de nada; a pesar de lo difícil y complejo de los momentos que estamos viviendo; donde lo material, el poder y el autoritarismo resquebrajan progresivamente el tejido social, económico y político de la nación.

¿Por qué recurro a ti, cuando no tienes responsabilidad alguna de la tragedia humana-país que tenemos? Seguro, te preguntarás confundido. Déjame aclararlo, lo hago porque solo tú puedes iluminar a gobernantes, dirigentes y ciudadanos el camino de la sabiduría, la misericordia y la fraternidad; del cual egoísta e irresponsablemente muchos se han distanciado por la mezquindad de anteponer sus intereses particulares y personales por encima de la caridad humana. Hazlo entrar en razón de la necesidad de reconocerse unos a los otros, en los que los acercan pero también en las diferencias que los separan en lo espiritual, lo ideológico, en valores, principios morales y éticos.

Sé que no es nada fácil lo que te estoy pidiendo; pero como todos ellos en sus cotidianas prédicas dicen y se ufanan de ser cristianos y creyentes de Dios; por eso me dije ¡caramba! ¿Por qué? no molestar a ¡Jesús Redentor! en estos tiempos de celebración cristiana de su venida al mundo en Jerusalén para que nos eche una manito en convencerlos que nada más prioritario y humano en la política que la protección y defensa de la vida de todos los venezolanos, independientemente de su raza, género, condición económica, social, política, religiosa y cultural. Ese reconocimiento pasa por el resguardo de las libertades, del trato justo de todos ante las normas, de la diversidad de pensamientos y acciones, de la solidaridad y caridad humana; pero también del derecho de participación en la toma de decisiones del presente y futuro de su progreso y desarrollo humano. 

Dile ¡Jesús! a los fariseos de la política de nuestro país que dejen de lado: el sectarismo, el clientelismo, el nepotismo, el autoritarismo, los vicios y  abusos; que hoy mantienen a una población dividida, desnutrida, desvalida e infeliz por tantas carencias y miedos a su alrededor. Dile ¡Jesús! qué no es ético exigir respeto a otros cuando no se respetan asimismo. Dile ¡Jesús! qué para poder amar a otros, primero tienen que amarse ellos, palabras tuyas.

Este año expirará en pocos días y entraremos a otro con nuevas esperanzas. No desaproveches la oportunidad de recordarles a esas mentes  malévolas que piensen en sus hijos para que no crezcan como hermanos en un ambiente de odio, miedo, egoísmo, malas costumbres y vicios que sin duda los marcarán para toda su existencia.

Perdonar y rectificar es de humanidad. Reconocer y confesar los pecados, primer paso para la reconstrucción de una sociedad distinta y sana.  Una cosa es Dios, otra el demonio. (Feliz navidad, hasta el 15 enero 2018).

@renenunez51                               Instagram nuñezrodriguezrenejesus  elportachueloderene.blogspot.com (edición 1427)


viernes, 8 de diciembre de 2017

Recuperar la política, compromiso democrático

       
Estamos todos muy preocupados por la excedida crisis país. Mientras el tiempo transcurre, las quejas y los reclamos del colectivo aumentan sobre pasando las capacidades de los que tienen las responsabilidades de detenerla y superarla. Dejar pasar, dejar hacer, para que otros nos la resuelvan por arte de magia, no deja de ser una temeridad ciudadana irresponsable.

Los rectores de las instituciones públicas, el gobierno y los dirigentes siguen comportándose como sino no tuvieran culpa y responsabilidades en el conflicto nacional que cada vez se les sale de las manos, haciendo la vida venezolana más difícil y estresante. Los ciudadanos hartos por la situación social, han estado perdiendo la confianza, la credibilidad, la esperanza en  instituciones y dirigencia. Con sobradas razones, porque no ven voluntad y acuerdos que antepongan, por encima de los intereses particulares, partidistas e ideológicos, los intereses de la población, los de la nación. En otras palabras, se nota una ausencia de la política y de políticos fidedignos.

La política es la actividad humana por excelencia para resolver problemas y conflictos de manera razonable y pacífica. Cuando hay de por medio dominio autoritario, intereses ocultos y alejados del bien común, la política no está funcionando; pues ella se caracteriza por la valoración de la autoridad, el conocimiento, la racionalidad, el afecto, la confianza, el respeto, la libertad, la tolerancia, como principios fundamentales para lograr compromisos que hagan posible y sostenible la coexistencia social en sana paz. La política existe porque los problemas y conflictos tienen opciones de soluciones. Vela y salvaguarda los sagrados e irrenunciables derechos humanos. Me estoy refiriendo con todo esto a la política mayúscula, de primer orden. Ejercitada por hombres y mujeres servidores públicos auténticos, comprometidos con la decencia, eficiencia y justicia social.

Las políticas públicas sostienen el sistema de libertades y leyes: la democracia. No son más que soluciones estructuradas para dar respuestas a las necesidades de educación, salud, trabajo, justicia, libertad, seguridad de la gente. Se centran en los ciudadanos, su razón de ser. Donde gobernantes y gobernados, independientemente de las diferencias y los dogmas, han de consensuar para asegurar la planeación del progreso y desarrollo nacional.

"En política sucede como en las matemáticas: todo lo que no es totalmente correcto, está mal". Edward Moore Kennedy.
El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que el predijo". Winston Churchill

@renenunez51                               Instagram nuñezrodriguezrenejesus  elportachueloderene.blogspot.com (edición 1426)


sábado, 2 de diciembre de 2017

Democracia y vida en situación de alto riesgo

       
A pesar de los desafíos de los tiempos que vivimos, la Democracia sigue siendo  el único sistema político que garantiza protección, capacitación, oportunidades y lo más preciado de la humanidad, las libertades. Las decisiones importantes son tomadas por los ciudadanos a través del voto; además de permitir que sus voces se escuchen a través del diálogo, en lugar del uso de la violencia. Los partidos políticos son responsables de la presentación de propuestas y políticas claras y diferentes para mejorar las ya existentes. Se garantiza la alternabilidad en el poder mediante elecciones periódicas libres y justas. El ciudadano puede salir sin miedo a votar para cambiar gobiernos y dirigentes que no cumplan con sus deberes y obligaciones constitucionales, democráticas y humanas.

La democracia empieza por el diálogo. Pues se trata de mantener un entorno de confianza, aceptación y respeto mutuo. Dirigida por auténticos servidores públicos. El “deber ser” de la política. El “deber ser” de la democracia.

Nada de eso lo tenemos en la Venezuela de hoy. Los abusos, las desigualdades, la corrupción, las violaciones reiteradas de la constitución y leyes, la polarización política, el autoritarismo carcomen progresivamente nuestro sistema de libertades y de leyes.

Síntomas de una sociedad enferma que requiere de ayuda política humanitaria para resolver sus problemas domésticos, civilizada y democráticamente. Una enfermedad crónica provocada por unos poderes públicos que, lejos de extirpar a fondo los tumores, han permitido su propagación. Excusándose, buscando culpables y construyendo muros de contención para que nadie intente hacerlo. Porque lo que importa no es atajar de raíz una mala práctica, sino que no afecte a sus expectativas e intereses de dominio. Igual comportamiento de la ciudadanía  pasiva y conformista con las curas paliativas del régimen; ignorando que el paro institucional y sistémico condena a las actuales y futuras generaciones.

Se ha desarrollado una cultura malandrina, donde priva  el individualismo, la codicia y los intereses particulares y partidistas; olvidando el bien común de las personas y el interés general como objetivo de convivencia, de progreso y desarrollo humano. Donde la mediocridad se ha impuesto a la inteligencia, donde el dinero y el poder son las prioridades, desplazando a las personas y los valores sustantivos de la sociedad como la ética, la honradez, la igualdad, la tolerancia, la solidaridad y la  justicia.

Una realidad societaria que no queremos ver ni reconocer, nos quejamos pero no actuamos, pedimos elecciones pero no participamos, exigimos cambios a otros pero nosotros no cambiamos. Todo se mide en términos de rentabilidad personal, económica o electoral, en lugar de lo que es cabal y decente. Lo que importa es cómo seguir manteniendo o alcanzar el poder, aunque haya que mercadear propaganda en lugar de soluciones reales y viables. Entretanto, la verruga de la clase de dirigente y del sistema sigue creciendo.

@renenunez51                               Instagram nuñezrodriguezrenejesus  elportachueloderene.blogspot.com (edición 1425)


sábado, 25 de noviembre de 2017

Realidad de una revolución…

   

La revolución ya no puede mantenerse bajo la promesa populosa de hacer de Venezuela un país socialista y feliz. Tuvieron la oportunidad de construirlo, de haber administrado con eficiencia y decencia la bonanza económica petrolera que tuvieron durante muchos años con el precio del crudo: $100/barril.

Casi 2 billones de dólares se habrían recibido desde 1999 por renta petrolera; recursos financieros suficientes para haberlos invertidos; una parte, en más producción petrolera, más producción nacional, más infraestructuras (educativa, sanitaria, vial, civil, tecnológica y científica); haber pagado la totalidad de la deuda nacional (37  mil millones de dólares) heredada en 1999; y el resto, prácticamente la mitad, haberlo ahorrado en reservas internacionales para protegernos como país de una eventual amenaza por baja del precio del crudo  o de una recesión económica, como en efecto ha ocurrido.

 Se ha vuelto a desperdiciar otra oportunidad histórica para haber  transformado semejante riqueza en prosperidad, seguridad y bienestar social. El tamaño del fracaso revolucionario es directamente proporcional a las dimensiones de la bonanza; los resultados están a la vista  y son verificables: desabastecimiento de alimentos, medicinas, repuestos y productos en general; una grave recesión económica (-7PIB), una hiperinflación y un “default” en puerta de consecuencias nefastas. En vez de progreso,  más atraso, miseria y pobreza.

Entretanto, el régimen sigue concentrado en mover pasiones, en el fomento de antagonismos de clase, clientelismo político-ideológico, campañas asistencialistas; en la excusa y búsqueda de culpables internos y externos y, en el invento de nuevas frases de alivio populista “guerra económica”, “votar por la paz”, etc. etc..

No terminan de entender los protagonistas de la revolución que los responsables de la tragedia-país no están afuera, no señores, los enemigos de la pobreza están adentro, identificados y conviviendo con nosotros la corrupción, la incompetencia, la injusticia social.

No pueden ocultar los índices más altos de la historia del país en materias de: inflación, corrupción, criminalidad, improductividad, violaciones de derechos humanos y democráticos. 

El ciudadano común sólo les pide y exige ¡revolucionarios! ponerse en sus corazones las manos y puedan comprender y entender las calamidades sociales que atraviesan y reducen cada día sus posibilidades de vida individual y familiar.

La verdadera revolución humanista es la que sitúa a las personas en el centro del desarrollo; potenciándoles sus fortalezas, condiciones, posibilidades, y oportunidades en  libertad para vivir la vida que valoran y desean.

“En la presente crisis, el Gobierno no es la solución a nuestro problema: el Gobierno es el problema”. Ronald Reagan. “Cualquiera semejanza a la realidad, mera coincidencia”.

@renenunez51                               Instagram nuñezrodriguezrenejesus  elportachueloderene.blogspot.com (edición 1424)


sábado, 18 de noviembre de 2017

¿Por qué emigran los venezolanos?

     
Desde la antigüedad los seres humanos han venido abandonando sus lugares de origen en búsqueda de mayores y mejores condiciones y beneficios que garanticen su prosperidad, seguridad y  bienestar personal o familiar. Emigran por educación, por trabajo, por libertades, por  seguridad, por una calidad de vida integral. En fin, porque en sus países los sistemas políticos instaurados no les garantizan el derecho humano a ser felices y libres.

Eduard Punsent define la felicidad como “la ausencia de miedo”.  Sostiene que cuando no tenemos miedo y, miramos al presente y al futuro con esperanza y optimismo, somos felices.  

Justo ese es el temor que se ha venido apoderando progresivamente de la población venezolana para emigrar.

Venezuela ha pasado en la última década de ser un país de inmigración a uno de emigración. Se estima que más de dos millones de venezolanos han salido atemorizados fundamentalmente por el presente y el futuro de Venezuela, bajo el actual  modelo político y económico desde 1999. Por ese éxodo, ya se han constituido colonias importantes de venezolanos en España, Estados Unidos, Chile, Ecuador, Colombia, Panamá, México, Costa Rica y Brasil.

A Estados Unidos se habrían ido alrededor de 450.000 nativos, a Colombia  unos 470.000 y a España más de 300.000. La tendencia a emigrar sigue en alza al calor de la gravedad de la crisis.

La mayoría de esas personas que se fueron no quieren volver. Ya formaron raíces en otras tierras y quieren olvidarse de lo que es vivir en Venezuela. Sin embargo, otros no pierden la esperanza de que esa situación mejore para volver a su hogar, a sus tierras y para estar cerca de sus seres queridos.

Lo más preocupante de esa emigración forzosa, son los talentos, los profesionales con experiencia, una generación de relevo necesaria que todo gobierno serio y responsable con el progreso y desarrollo humano de sus ciudadanos debería preocupar y ocuparse de evitarla.

Para los venezolanos hace unos 18 años atrás la emigración no estaba dentro de sus prioridades de vida; lo que sin duda, ha de llamarnos a todos a una sensata y equilibrada reflexión para estudiar el fenómeno con patriotismo, inteligencia y madurez en procura de no solo analizar sus causas con detenimiento y responsabilidad sino también para aunar esfuerzos en la construcción de una unidad nacional que inspire confianza y credibilidad alrededor de un proyecto país garante de la institucionalidad, la ética de gestión pública y un plan de desarrollo sustentable y descentralizado, viable en lo económico, con equidad social y protector del medio ambiente. Pero eso sí sobre la base de una Educación integral que nos garantice elegir mejores gobiernos, dirigentes y empleos decentes.

@renenunez51                               Instagram nuñezrodriguezrenejesus  elportachueloderene.blogspot.com (edición 1423)

domingo, 12 de noviembre de 2017

¿República o Populismo en América Latina?

    
Las conductas de gobiernos en Centro y Sur América, salvo algunas excepciones, son similares en ejecutorias y fracasos. Sigue privando la discusión bizantina de derechas e izquierdas; a pesar de que la guerra fría cesó en 1989 con la caída del muro de Berlín y en 1992 con la disolución de la otrora Unión Soviética (URSS). Entretanto, en el mundo desarrollado los temas en discusión son los de la vida, las libertades, los derechos humanos, la propiedad privada, la productividad, la tecnología, el combate contra la pobreza y el preocupante tema del ambiente.

Latino américa se encuentra acorralada por gobiernos demagogos, abusivos, autoritarios, ineficientes, corruptos e injustos. Una ingobernabilidad que silenciosamente socava las bases de las instituciones en que se soporta  la República. Esa corriente tiene un nombre: Populismo. Un ejercicio perverso de la política, donde activistas y protagonistas juegan con las pasiones, las necesidades no satisfechas, las ilusiones e ideales de los pueblos; prometiendoles soluciones inviables a cambio del voto. No cabe duda, se aprovechan de la ignorancia y miseria, dejando fuera toda la razón y la lógica en la toma de decisiones públicas.

El populismo termina desmantelando las instituciones, modificando o reescribiendo las constituciones para amoldarlas a los intereses ideológicos y personales.

Hoy más que nunca se hace ineludible e impostergable para que los demócratas auténticos de nuestro continente, asuman el reto de la promoción y defensa de la República ante la creciente expansión y amenaza del populismo; pues el ente internacional responsable de velar por ella, como es la OEA, no lo ha hecho hasta ahora. 

Una cruzada democrática continental en defensa y denuncia de las atrocidades que dirigentes y gobiernos populosos  vienen cometiendo contra la institucionalidad y los ciudadanos. Un esfuerzo capaz de avivar una pasión, la pasión por la educación, la pasión por el intercambio de ideas, la pasión por el conocimiento, por querer ser personas empoderadas de sus propios destinos con ayuda del Estado. La defensa de los derechos a la salud, al trabajo decente, a una calidad de vida integral sin distinción alguna.

El populismo ama tanto a los pobres que los multiplica. Lo que busca es la multiplicación de la miseria, para seguir recibiendo votos a cambio de dádivas que la gente necesita. ¡Ya basta! el discursito de: tú estás mal porque alguien está bien. La lucha de clases.

Para erradicar al populismo se necesitan instituciones sólidas, seguridad jurídica, un estado de derecho autónomo e independiente y, sobre todo, un parlamento que respete y promueva el debate de ideas con argumentos, razón y lógica. La preeminencia de los intereses de los ciudadanos, su desarrollo humano.
“Cualquier semejanza con la realidad nacional, pura coincidencia”

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domingo, 5 de noviembre de 2017

Primero, MI MUNICIPIO…

    
Una de las entidades políticas del Estado más cercana a los vecinos es el municipio. Ente responsable de la ordenación y promoción del desarrollo económico y social de la vida local, la dotación y prestación de los servicios públicos municipales, los servicios de catastro, la promoción de la participación ciudadana y, en general, el mejoramiento de las condiciones de vida vecinal. Tiene que ver, entre otras actividades, con los servicios de recolección de basura, seguridad, transporte, alumbrado, semaforización; construcción y mantenimiento de calles, aceras, parques, plazas; construcción y administración de mercados; protección del medioambiente; limpieza pública y tratamiento de residuos sólidos, drenaje de aguas pluviales; construcción y mantenimiento de cementerios y mataderos; arborización y reforestación; y todas las actividades que promuevan la educación, cultura, deporte y turismo. El municipio es la casa donde vivimos con nuestros hijos.

El alcalde, se elige  para velar por todo los que ocurra en la jurisdicción bajo su custodia; incluyendo el cumplimiento  de servicios públicos que no son de su competencia directa. Para ello ha de apoyarse en los gobiernos central y regional en la construcción de  mejores posibilidades de lograr sus objetivos de manera exitosa. 

La gestión municipal requiere de una estructura administrativa integrada por recursos humanos idóneos y decentes para garantizar el cumplimiento y la satisfacción de  demandas de los ciudadanos, a los cuales se deben. Con participación vecinal que permita una retroalimentación constante de los programas que se llevan a cabo; enfocados siempre en el bienestar ciudadano.

Estas competencias y responsabilidades municipales las recordamos a propósito de la convocatoria de elecciones de nuevos gobiernos locales para el 10 de diciembre. Convocatoria que  pone de nuevo a los electores en el dilema de participar o no después de los resultados recientes de elecciones regionales y, a la desconfianza creciente en el árbitro electoral, el CNE.

Como demócrata y vecino del municipio Caroní reafirmo mi irrenunciable decisión de participar en estos sufragios, los más importantes; a sabiendas del ventajismo, los abusos del gobierno y, a la falta de una estrategia unitaria  de quienes suponen son la alternativa de poder en mi ayuntamiento. No tengo otro instrumento civilizado, democrático y pacífico para rebelarme frente a la realidad municipal.

“Las únicas victorias que la oposición ha logrado en los últimos 18 años han sido en el terreno electoral. En diciembre de 2015 obtuvimos una clamorosa victoria en la elección de la Asamblea Nacional. Por cierto, con el mismo CNE que tenemos ahora. Que los dirigentes de la oposición hayan despilfarrado esa victoria electoral no es mi culpa. Yo cumplo mi deber y ejerzo mi derecho. ¡Yo voto!”, Eduardo Fernández.

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sábado, 28 de octubre de 2017

ABUSADA Y FELIZ…

     
¡Hola mujer! Qué mal se te ve. Cada vez más pálida e insegura. Estás irreconocible. No te pareces en nada a la de hace años atrás. No eras ni rica ni pobre.  Pero sí tenías un nivel medio digno de crecimiento lento y firme. Con unos valores familiares muy lúcidos, caracterizados por la sinceridad, la humildad, la solidaridad y el respeto a lo ajeno y a los mayores. Claro, con defectos, vicios y antojos pero incomparables con los que hoy tienes y exhibes como algo normal. Has llegado hasta el atrevimiento de decir  sin vergüenza alguna “jodida pero feliz”.

 De veras, no sé qué te hicieron  o tú dejaste que te hicieran. Lo cierto es que aunque lo niegues estas sobreviviendo en un ambiente nada sano y seguro. Sometida a una violencia permanente psicológica, emocional y física. Tus días transcurren angustiados y presos de miedo. Callada e incapacitada de expresar el enojo y frustración que sientes contra el que te hace daño. El mismo que defiendes y dices ser buena gente.

Soportar, permitir, lo insoportable y aguantar maltratos no es amor ¡Mujer!  La codependencia te está llevando a unas relaciones tóxicas muy dolorosas que por lo general terminan en un caos. Una depresión.

Una relación sana busca que el amor sea libertad. Respeto a los derechos a una vida próspera, decente e independiente. “Ama al prójimo como tú te amas a ti mismo”, nos anticipó Jesucristo.

No puedes amar a quien no te ama con sinceridad, dignidad y respeto. El amor no se mendiga. La persona lastimada termina siendo una limosnera y frustrada. No ¡Venezuela! Tú te mereces algo mejor. Nadie por más dominio que pueda tener sobre ti puede arrebatar los sueños de familia con sus proyectos de vida particulares. Porque los sueños son los tuyos, no los de ellos, los cuales intentan imponerlos a la fuerza en contra de tu voluntad.

¿Qué debes hacer, entonces ¡Mujer!? Para superar la pobreza mental, espiritual y material en que te encuentras sumida. Primero, reconocer la grave enfermedad que padeces: la adicción al “mal vivir”. Segundo, identificar a quienes han estado manipulando y torciendo tu voluntad por medio de un modelo de convivencia pernicioso; caracterizado por la siembra de miedo, odio y confusión para que no pienses y puedas descubrir de lo que pretende hacer de ti como ciudadano. Tercero, aceptar que el “futuro edén” prometido  no se ha materializado después de 18 años de domino sobre ti; el cual ha actuado como un tipo de sedante psicológico para mantenerte victimizada y esperanzada. Cuarto, déjate asesorar y ayudar por gente buena y honesta, con experiencia, conocimiento, disciplina y pasión por el trabajo decente; creyente de libertades, de progreso y desarrollo humano integral sin distingo alguno. Esos especialistas los hay, no son muchos y hay que buscarlos donde estén para hacer realidad tus ilusiones.

@renenunez51                               Instagram nuñezrodriguezrenejesus  elportachueloderene.blogspot.com (edición 1420).