sábado, 21 de marzo de 2020

Ciudadanía, productividad y desarrollo humano (Parte II)






Continuando con el tema, hoy lo cerramos explicando el vínculo del trabajo con el desarrollo humano, su poder de influencia en la mejoría del proceso de vida humana. Partiendo de la convicción de que “Uno trabaja para vivir” y “No vivir para trabajar”.

Los países con alto desarrollo humano se han planteado y concentrado en estos retos y beneficios de la sociedad:

1.Valorar las actividades de cuidados no remunerados, el trabajo voluntario y el trabajo creativo, sendos generadores de riqueza humana.

2. Lograr una población más sana y longeva; con acceso a agua limpia y a un sistema de saneamiento básico; asegurando que la mayoría de las niñas y niños vayan a la escuela (primaria y secundaria).

3. Aumentar el ingreso per cápita de las personas y reducir la miseria y pobreza.

4. Adecuarse y aprovechar la tecnología digital para potenciar las capacidades humanas.

5. Fomentar el trabajo decente; creando conciencia de la importancia del sentido de dignidad, humanidad y participación de los trabajadores y empleadores en la sociedad.

La pregunta que se estarán haciendo ustedes, mis lectores ¿Como hacerlo y garantizarlo?

Permíteme decirles que los derechos humanos están vinculados al disfrute y respeto de la libertad, del derecho a la vida, de la seguridad natural y jurídica de todos los seres humanos. Es aquí donde comienza la responsabilidad del Estado, garantizar a todos por igual las normas constitucionales y leyes; y los gobiernos, respetarlas y hacerlas cumplir cabalmente. El deber institucional de acordar con los ciudadanos la elaboración de políticas públicas y estrategias eficaces en estas tres direcciones:

1.    Estimulando y creando oportunidades de trabajo:

Con estrategias nacionales de empleo y aprovechamiento de oportunidades en un mundo actual tan competitivo y exigente en continua evolución.

2.    Garantizando el bienestar de los trabajadores:

Protegiendo sus derechos y beneficios que le corresponden por ley, ampliando la protección social y la lucha contra las desigualdades.

3.    Adoptando medidas específicas:

Centradas en el desarrollo sostenible y abordando los desequilibrios en el trabajo remunerado y el trabajo no remunerado; con atención especial en los jóvenes y las personas discapacitadas.

Conclusiones y su aplicación al régimen de turno en Venezuela:

1.    El progreso humano y la reducción de los déficits en materia de desarrollo humano, solo es posible mediante el reconocimiento y aprovechamiento del potencial de todos los ciudadanos con políticas y estrategias adecuadas.

Realidad venezolana: El estado y régimen de turno ignora y subestima las capacidades y potencialidad de los venezolanos con estudios, conocimientos y experiencias de trabajo diverso. Ha preferido la lealtad ideológica como único requisito exigido para manejar empresas y entes del Estado; cuyos resultados todos en rojo confirman su craso error.

2.    No existe un vínculo entre el trabajo y el desarrollo humano. Si bien es cierto, la calidad del trabajo es un aspecto importante para lograr que el trabajo mejore el desarrollo humano; no es menos cierto, que problemas como la discriminación y la violencia impiden el vínculo del trabajo con el desarrollo humano.

Realidad venezolana: El Estado y el régimen de turno no actúan en procura de la calidad del trabajo; por el contrario, discriminan los beneficios y derechos de los ciudadanos por no compartir la ideología imperante. Hay facilidades, beneficios y protección para sectores que practican la violencia como trabajo remunerado (grupos colectivos).

3.    Hay trabajos que socavan el desarrollo humano como el trabajo infantil, el trabajo forzoso, los trabajadores víctimas de “trata”; en todos hay violaciones reiteradas de los derechos humanos.

Realidad venezolana: Nunca en el país se había incrementado el trabajo infantil, la prostitución y trabajos forzoso como ahora.

“Todos los hombres tienen iguales derechos a la libertad, a su prosperidad y a la protección de las leyes”. Voltaire.

En Venezuela, no hay libertad, no hay prosperidad ni estado de derecho para protección de los venezolanos.

elportachueloderene.blogspot.com edición 1519

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@renenunez51

Se publica también en soynuevaprensadigital.com; elcorreofinancieron.com

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