domingo, 7 de junio de 2020

Cuando la libertad se confunde con la violencia




La educación, la salud, el empleo, los valores, la justicia, la fe y la vida humana son compromisos de toda civilización organizada que se precie humana. Nada de ello es posible sin la libertad. Un derecho natural de vida humana irrenunciable. Entendiendo la libertad como la capacidad del ser humano de actuar según sus valores, criterios, razón, intereses y voluntad dentro del marco de las leyes y normas de la sociedad. El hecho de ser libre una persona no lo exime de las responsabilidades de sus actos de libertad.
A propósito de lo ocurrido el 25 de mayo en los Estados Unidos con la muerte del afroamericano George Floyd de manos de la policía de Minneapolis; me permito hacer unas reflexiones críticas objetiva sobre la sensible y delicada materia de la libertad. Cuando en nombre de ella, a veces se trasgrede la ley y se crean solidaridades automáticas desiguales e injustas por parte de algunos actores interesados en sacar provecho o beneficios particulares o grupales.
La muerte de Floyd desencadenó protestas violentas en 25 ciudades de los Estados Unidos alegando razones de discriminación racial. Un caos que puso al descubierto varias situaciones de vulnerabilidad de una sociedad moderna no acostumbrada a reaccionar de manera turbulenta por la confianza en el imperio de sus leyes.
En el caso Floyd se cometieron 3 crímenes según las leyes estadounidenses. Dos, los cometió la victima: uno por comprar una caja de cigarros y pagar con un billete ($20) falso y otro, por hacer resistencia a la autoridad en su detención. El tercero, el de mayor gravedad, abominable e inaceptable, el cometido por uno de los policías contra el detenido cuando aplicando una práctica policial para someterlo, lo derribó al suelo para colocarle sus rodillas en el cuello; dejándolo sin respiración a pesar de que este le decía que no estaba respirando.  Actualmente estos policías están presos y serán juzgados por la justicia, la responsable de imponer el castigo severo que se merecen por la extralimitación de sus funciones.  
Bastó que se publicara en las redes sociales el video del acto criminal para que influyentes medios de comunicación sociales (TV) comenzaran a difundir la noticia y calificar a priori el desenlace trágico como un acto de discriminación racial. Las tensiones provocaron una reacción en cadena de protestas en casi todo el país que terminaron en enfrentamientos, saqueos, robos, destrucción y quema de locales comerciales.
Detrás de ellas, para sorpresa de muchos, aparecieron mezclados con los protestantes pacíficos, personas armadas de diversa índole liderando el caos. Grupos internos de anarquistas, extremistas de derecha e izquierda, uno de ellos los “Boogaloo Boys” promotores de una segunda guerra civil en EU. Y que luchan por el colapso del sistema. Otro, los “Aceleracionistas”, incitadores de tensiones étnicas y una confrontación racial.
Igual se infiltraron grupos de choques extranjeros, entre ellos, el anarquista izquierdista chileno “Antifa”; creado para anular a grupos fascistas, neonazis y de extrema derecha. Los mismos que hace poco en Chile crearon destrucción y anarquía en la capital. Cuando escribo esta columna, me entero de los disturbios en México con participación del “Antifa” quienes intentaron quemar la embajada norteamericana. El FBI los ha logrado identificar incluyendo los grupos colectivos de Venezuela, Haití y Cuba quienes saquearon negocios y destruyendo carros durante las protestas de Miami. O sea, toda una red de movimientos con fines muy claro de subversión del orden en el territorio norteño. ¿Quiénes los financian y están detrás de ellos?...
Entretanto, las solidaridades automáticas internacionales (antiamericanas) de varias organizaciones extremistas de izquierda en países europeos y en otros continentes tomaron las calles para repudiar al racismo norteamericano.  Sin embargo, llama la atención de que estas organizaciones preocupadas por las violaciones de derechos humanos en EU no sientan el mismo dolor y preocupación para salir a protestar porque en Rusia cada 40 minutos una rusa muere victima de violencia de genero sin leyes que la protejan. ¿No es esto racismo de género? Llama la atención de que estas organizaciones sentidas por las violaciones de derechos humanos en EU no sientan el mismo dolor y preocupación para salir a protestar porque en China anualmente desparecen 80 mil adolescentes sin leyes que la protejan. ¿No es esto racismo o tráfico de menores? Llama la atención de que estas organizaciones sentidas por las violaciones de derechos humanos en EU no sientan el mismo dolor y preocupación para salir a protestar porque en Irán se haya condenado recientemente a una pareja joven deportista por compartir imágenes realizando deporte sin velo a 7 años y 75 latigazos, cada uno. ¿No es esto racismo humano? Llama la atención de que estas organizaciones sentidas por las violaciones de derechos humanos en EU no sientan el mismo dolor y preocupación para salir a protestar porque un actor mejicano muy conocido de la TV haya matado vilmente en Miami a un hombre indefenso de la tercera edad por haberle hecho una reclamación verbal de tráfico, y lo peor, huir sin llamar al 911 para que lo auxiliaran. ¿No es esto un acto criminal? Llama la atención de que estas organizaciones sentidas por las violaciones de derechos humanos en EU no sientan el mismo dolor y preocupación para salir a protestar porque en Venezuela más de 350 mil personas han muerto por la violencia permisible de un régimen autoritario. ¿No es esto racismo ideológico o crimen de lesa humanidad? Llama la atención de que estas organizaciones sentidas por las violaciones de derechos humanos en EU no sientan el mismo dolor y preocupación para salir a protestar porque en la ONU, 102 países votaron para que Venezuela ingresara como miembro de la Comisión de DD. HH; siendo un Estado y gobierno violador de derechos humanos por 20 años seguidos. ¿No es esto racismo político? Llama la atención de que estas organizaciones sentidas por las violaciones de derechos humanos en EU no sientan el mismo dolor y preocupación para salir a protestar porque en México en 2019 se registraron 2.825 asesinatos a mujeres en todo el país. De estos 1.006 fueron tipificados como feminicidios… ¿No es esto racismo de género?, Y así hay montones de ejemplos crueles sin defensa y protección de derechos humanos en el planeta.
“Nada en todo el mundo es mas peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez a consciencia”. Martin Luther King
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Esta columna se publica también en soynuevaprensadigital.com     y elcorreofinanciero.com

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