sábado, 16 de mayo de 2020

El socialismo, estafa y utopía




Las personas les asiste el derecho humano de pensar y creer en las ideas o ideologías de sus convicciones. Siempre y cuando no trate de imponerlas por la vía del engaño y la fuerza desde el poder como verdades absolutas de vida política humana.  
Si hay una corriente ideológica histórica de doble moral, ha sido la del socialismo comunismo. Una para la predica y otra para el accionar.
El socialismo comunismo lo concibieron los marxistas como un proceso de lucha en dos etapas: la primera, la etapa del “capitalismo de Estado”, en la cual han de apropiarse de la toma de control de los medios de producción con la finalidad de alcanzar la segunda, la del comunismo, para la destrucción moral, cultural y social de los pueblos.
Todos los dictadores socialistas de la historia durante sus mandatos han provocado y creado hambruna y desigualdades sociales; conllevando a los seres humanos a la sobrevivencia del “más apto” bajo la implantación de un sistema de miedo y terror, a través del canibalismo y la corrupción.
Lenin sostenía que en el socialismo se debía destruir los valores familiares, la fe de la gente en Dios y sus líderes para asegurar los objetivos del comunismo. Utilizando el odio como herramienta de lucha de clases.
El socialista intelectual niega la libertad, la pluralidad de pensamientos y acciones. Actuando con resentimiento y arrogancia.
Con resentimiento para envidiar lo ajeno. Con arrogancia por sentirse inferior intelectualmente para comprender la complejidad evolutiva de las sociedades o del orden social. Los límites de sus propias capacidades. Y los de la propia inteligencia humana. Imponiendo el dogmatismo por encima de la ciencia. Hay quienes los califican de ingenuidad moral.
La realidad es que donde han pretendido imponerlo como sistema, los socialistas terminan representando todo lo que decían oponerse. Convirtiendo al socialismo comunismo en la ideología de la esclavitud, la opresión, la desigualdad masiva, el odio y el genocidio humano. Una estafa de esperanza humana. De agresión constante a las instituciones democráticas y al libre ejercicio de la economía productiva y competitiva; facilitadora del equilibro dinámico del mercado.
En regímenes socialistas, no hay interés por la excelencia; pues de lo que se trata es de igualar a todos hacia abajo. Pero eso sí, ellos beneficiándose de lo que hacen otros con su esfuerzo sin estimulo o incentivo alguno. Los que no hacen o producen son los que se llevan los premios, el reconocimiento y las recompensas.
A Venezuela le ha tocado vivir estos últimos 20 años, este proceso de destrucción masiva. Bajo el mismo esquema y dogmas.
“El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia y la predica a la envidia; su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria”. Winston Churchill. 

Instagram nunezrodriguezrene   Edición 1527 
Facebook Rene Núñez Rodriguez
@renenunez51
Esta columna se publica también en soynuevaprensadigital.com     y elcorreofinanciero.com

2 comentarios:

  1. Gracias René por compartir este artículo. Excelente resumen de la mayor estafa de la historia.
    Saludos
    Julián Salazar

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  2. Gracias. En SOCIO estamos empeñados en desenmascarar a este régimen, y el paso principal e inicial es dar a conocer cuál es el monstruo que nos ataca: ¡el socialismo!!

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